Hemos venido trabajando en los últimos días con el perdón hacia nosotros, el perdón a los demás, hacia los errores cometidos.
El propósito de ir perdonando es reconciliarnos con la vida, cuando estamos llenos y de situaciones no resueltas es difícil tener una buena relación con la vida y esto tiene que ver con el todo, con todas las situaciones que experimentamos en nuestra vida.
El reto se trata también de todas las experiencias que queremos vivir y de crear aquella realidad que queremos.
En la vida hay muchas experiencias en la que no tenemos control y no dependen de nosotros, lo único en lo que tenemos control es en nuestra actitud con la que afrontamos cada situación, eso es la diferencia en tener una relación sana con la propia vida.
Prácticamente todo se basa en nuestra actitud, ante un mismo hecho las personas reaccionamos de distintas maneras.