Estar bien conectados con nuestro niño/a interior nos permite vivir una vida plena y alegre. Una vida equilibrada con lo que cada uno de nosotros es.
Al planificar este reto lo enfoqué en sanar lo relacionado con la madre (lo femenino) y el padre (lo masculino) porque entiendo que tener equilibrados estos dos aspectos de nuestro ser nos permite alcanzar una paz interior que permite expresar al niño interior que todos tenemos. Y esta es mi meta en este Reto 🙂
En 21 días, 3 semanas pasaremos por diferentes etapas:
1era Etapa:Sanando la Relación con la Madre, la energía de lo material.
2nda Etapa: Sanando la Relación con el Padre, la energía de lo espiritual.
3era Etapa:Conectando con tu niño sano, vivo y feliz.
Algunas recomendaciones antes de empezar:
1. Medita siempre en el mismo lugar, esto te ayudará a generar hábito.
2. Procura que sea siempre a la misma hora, así sincronizarás con los ciclos de tu día a día y cada vez será más fácil meditar, tu cuerpo ya estará dispuesto 😉
3. Si durante el reto te sientes cargado o cansado es porque tu cuerpo necesita hacer ejercicio físico antes y después de cada meditación. Organízate para que puedas hacer algunos estiramientos por al menos 5 minutos. En la siguiente lecciones tienes una propuesta de ejercicios para prepararnos.
Feliz de acompañarte en este reto de 21 días para conectar con tu pureza más profunda.