Este periodo es importante ya que nos independizamos y tomamos más responsabilidad sobre nuestras vidas, y así también empezamos a trabajar para tener un sustento económico y cubrir nuestras necesidades.
Hay distintos tipos de trabajo, aquellos donde buscamos una remuneración y otros trabajos que están alineados a nuestra vocación, son trabajos conectados con nuestro propósito, y ésta es una forma de prosperidad y abundancia.
Cuando tenemos un propósito, es mucho más fácil que se alcance la prosperidad y la abundancia en los pilares de nuestra vida, como lo emocional, personal, las relaciones, lo económico, la salud o como por ejemplo en el trabajo, ya que cuando nos dedicamos a lo que nos gusta, demostramos interés y pasión por lo que hacemos, teniendo en cuenta que pasamos la parte de nuestro tiempo en nuestras labores, disfrutar del trabajo nos hace prósperos y abundantes durante la mayor parte de nuestra vida.
Cuando este propósito no está definido es muy difícil que podamos mantener la perseverancia y motivación, que son cualidades necesarias para alcanzar nuestros objetivos para vivir en prosperidad y abundancia.
Para los que buscamos un propósito, tenemos que enfocarnos en qué es lo que me gusta a mi dar al mundo, siempre tiene que ser desde un punto de vista de servir, ya que eso nos va a conectar con un propósito real, para mejorar nuestra vida y la vida de los demás.
Para conectar con nuestro propósito necesitamos “vibrar alto”, es decir, que nuestra aura o cuerpo mental y emocional este limpio y no haya interferencias y que la luz de nuestra propia alma pueda brillar a través nuestro y también que permita que creemos emociones y pensamientos que sean mas elevados que nos conecten con una realidad que queremos vivir.
Que maravilla de meditacion!! Cuanta sanación se siente!! Infinitas gracias y Bendiciones!!